• 26.11.2018

Foro sobre Seguridad Social concluye con la necesidad de reformas y un llamado a un Acuerdo Nacional

Repensar el sistema actual de la Seguridad Social en el Ecuador y tomar acciones desde ya para evitar la descapitalización de los fondos del IESS y asegurar el futuro de los jubilados del mañana mediante el inicio de un Acuerdo Nacional por la Seguridad Social, fue la principal conclusión a la que llegaron expertos de la Mesa de Estudios de la Seguridad Social este 21 de noviembre de 2018 tras el foro “La Seguridad Social en el Ecuador ¿Una quiebra inminente?”, que se desarrolló en el Centro de Convenciones Eugenio Espejo, en Quito.

Jorge Madera, coordinador de la Mesa de Estudios de la Seguridad Social, que forma parte de la Mesa de Convergencia, inauguró el Foro con la premisa de que existe una preocupación ciudadana y de los afiliados de mirar soluciones y velar por el deber ser de un Sistema que les pertenece a todos y que los gobiernos no han logrado responder de manera adecuada. Precisamente la labor de la Mesa responde a ese aporte ciudadano para que la Seguridad Social en el país salga adelante, concluyó.

A maner de diagnóstico, Carmen Corral, exintendenta de Seguridad Social comentó que existe una situación crítica en el IESS cuyas causas se resumen a los siguientes factores: Falencias en la institucionalidad, un Consejo directivo politizado, falta de autonomía de gestión, demasiada injerencia del Consejo Directivo en la administración, un número excesivo de funcionarios, 38422 en la actualidad, y una falta de cultura de servicio que, a criterio de la experta, vuelve urgente una reingeniería integral del Sistema.

Hechos como la deuda estatal al IESS generada desde la crisis bancaria de 1999 con el cambio a la dolarización, el retiro del 40% del aporte estatal en 2015, la decisión de que se atiendan a menores de 18 años sin un sustento técnico, entre otros, han agravado esta situación. Este escenario fue explicado por Fernando Mosquera, expresidente de la Comisión Técnica de Inversiones del IESS, quien apuntó que las deudas por atención médica a los jubilados y pacientes de enfermedades catastróficas superarían los USD. 3200 millones en este 2018. “El fondo de salud está prácticamente quebrado y el de pensiones se está descapitalizando a corto plazo”, sentenció Mosquera.

Para Mosquera, las cifras tiran por el traste lo que se decía que el IESS nadaba en dinero. “Hay que crear un nuevo sistema para nuevos aportantes y crear un sistema de transición para los antiguos”.

Mauricio Espinel, doctor en Epidemiología abordó los problemas del modelo de salud pública y apuntó a que existe insatisfacción de los usuarios porque no se cumplen con sus expectativas mínimas como: cobertura, atención integral, calidad, calidez y protección financiera. En ese sentido, comentó que el concepto de salud va mucho más allá del hecho de no estar enfermos. “Hay que trabajar para tener bienestar y salud. Si no pensamos ese espacio para construir Salud, en otros espacios no vamos a lograr resolver los problemas”, dijo.

En ese contexto, Espinel cuestionó que seamos uno de los países donde más gasto administrativo hay, en donde el Estado destina la mayor parte del dinero en hospitales, pero no invierte en prevención. También apuntó a que existe una fragmentación en el Sistema de Seguridad Social que provoca ineficacia y falta de recursos.

Con este criterio coincidió el doctor Daniel Rodríguez exgerente del Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín y exdirector del Seguro General de Salud Individual y Familiar del IESS, quien aseguró que el Sistema está fragmentado. “No existe una atención integral al paciente y no abordamos al paciente desde la parte inicial de la prevención”.

Para Rodríguez urge que el Estado pague las cuentas pendientes que ascienden a USD 3200 millones, que se financien prestaciones que actualmente no están financiadas, como la atención a enfermos catastróficos o a menores de 18 años y que se entienda que el seguro no puede brindar cobertura ilimitada.

Durante el evento el economista Pablo Lucio Paredes ofreció una charla magistral en donde expuso, desde el lado de la economía, los factores que juegan en contra para el sostenimiento del Sistema de Seguridad Social actual. Entre ellos, la fórmula simple de que, a pesar de que la tasa demográfica en el Ecuador es buena, cada vez es mayor la tendencia a que nazcan menos niños y que la población envejezca. Un hecho que complicaría el fondo de pensiones para el 2050 si no se hacen cambios y crean las condiciones para que el envejecimiento mayor de la población pueda ser financiado. Frente a ello propuso la necesidad de estudiar a fondo la posibilidad de cambiar el modelo de Seguridad Social actual.

Edison Ortiz, experto financiero dio su diagnóstico desde ese enfoque y cuestionó las decisiones tomadas con el Banco del IESS, BIESS. A su criterio, ha sido un error que una banca concebida para ser una banca de inversiones se haya convertido y dedicado a actividades propias de una banca comercial, con cuestionadas inversiones en proyectos estatales y fideicomisos que no han resultado un buen negocio para la entidad.

Rodrigo Ibarra, Presidente Ejecutivo de Actuaria Consultores coincidió con la necesidad de tomar medidas desde ahora, como revisar la edad de jubilación para el sostenimiento y capitalización de los fondos del IESS. A su criterio urge una capitalización colectiva. “La situación es compleja para los próximos gobiernos. En el 2022 habrá que pagar bonos y los pensionistas serán mayores. Tienen que hacer ajustes desde ya”, concluyó.

Boris Cornejo, presidente de la Fundación Esquel, organización que impulsa la Mesa de Convergencia y de la cual la Mesa de Estudios de la Seguridad Social es una de sus integrantes, cerró el evento con un llamado al diálogo y a la creación de un Acuerdo Nacional por la Seguridad Social.

El evento contó con el apoyo de Fundación Esquel, la Plataforma por la Salud y la Vida y el Foro Salud Pública Ecuador.

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